EXTREMADURA: Robledillo de Gata - Gata - San Martín de Trevejo - Trevejo - Coria - Cáceres - Mérida - Solana de los Barros - Castillo de Nogales - Feria - Fuente del Maestre - Monasterio de Tentudía - Segura de León - Fregenal de la Sierra - Garrovillas de Alconetar.
ROBLEDILLO DE GATA está perdido en la Sierra del mismo nombre. Ya está cerca de Portugal, pero no hay ninguna carretera que comunique con ella. Para ir a este pueblo hay que ir a él de exprofeso, ninguna carretera, que venga de otro sitio, pasa por él. Este aislamiento es lo que ha conservado sus características y que le ha hecho famoso.
Sus edificios de adobe y madera le dan un sabor de pueblo de sierra. Las calles son empinadas, angostas y sinuosas,
Algunas de ellas tienen pasadizos, que forman pequeños túneles. Este elemento debía ser una gozada para los niños, sobre todo cuando jugaban al escondite, ya que por las noches eran lugares oscuros donde no se veía nada.
GATA es otro pueblito cercano que tuvo su origen en una localidad romana. Estuvo ocupada por los musulmanes durante cinco siglos, hasta 1212, en que Alfonso IX de León reconquistó esta zona. De la dominación musulmana no queda nada, todo se destruyó para que no hubiese ningún recuerdo.
En la Guerra de los Comuneros, la villa de Gata apoyó al rey Carlos I que agradeció el apoyo dándoles un nuevo escudo, que es el que hay encima de la fuente.
Las calles están casi vacías, La animación está en los bares de la plaza principal.
La iglesia está cerrada y sólo veo un par de ventanas en los muros. Debe ser para que el sol no decolore las imágenes y no haga mucho calor en verano, y para que no entre mucho frío en invierno.
¿Qué pasa en España para que las iglesias de finales del siglo XV, y del XVI y XVII se hagan casi sin ventanas y por tanto muy oscuras?
SAN MARTÍN DE TREVEJO existe como pueblo con este nombre a partir del siglo IV, (como pronto) pues San Martín vivió en ese siglo, pero el pueblo pudo haber existido con otro nombre, lo que desconocemos totalmente.
Sobre el 1150 el rey Fernando II repobló la zona con gentes del antiguo reino de León y del de Galicia. Con esta repoblación se cree que nació la curiosa lengua del valle denominada a fala, hablada también en los municipios colindantes.
En la plaza del pueblo hay un campanario que está muy alejado de la iglesia, y que posiblemente fuese una antigua torre de vigilancia o defensiva, de la época musulmana o de los primeros cristianos que conquistaron esta zona.
La vivienda tradicional tiene dos alturas y una planta baja donde se guardaba el ganado. Sobre esta planta baja, que suele ser de piedra, se elevan, sobre un entramado de madera y adobe, las otras dos plantas que son la vivienda y el desván. Las casas señoriales conservan sus escudos de armas. Hay un arroyo de agua en algunas calles que corre todo el año, y que servía para regar los huertos que había en la parte trasera de las viviendas. Estas regaderas se mantienen por su interés urbanístico.
TREVEJO es un pequeño pueblecito en la sierra de Gata, en el que los musulmanes, allá por el siglo IX, levantaron un castillo, uno más entre los que construyeron para defenderse de los cristianos del norte. Los cristianos del reino de León conquistan la zona sobre el 1150, y encuentran unas tierras semidesérticas, encargándose las órdenes militares de repoblar la zona. La zona de Trevejo se encargó a la Orden de Hospitalarios, aunque aquí no creo que hubiese muchos peregrinos.
Toda esta zona es muy "auténtica", aquí no ha llegado el turismo masivo y conserva los rasgos que ha tenido siempre.
El primitivo castillo lo levantaron los musulmanes, pero no para defenderse de los cristianos, si no de otros musulmanes vecinos suyos. Aquí había dos grandes reinos de taifas: Toledo y Badajoz. Era costumbre atacarse entre ellos para saquear y conseguir más tierras.
CORIA tiene unas raíces muy antiguas. Sus murallas fueron construidas por los romanos. Era obispado durante el reino visigodo y ocupada por los musulmanes durante casi 500 años. En este largo periodo se reconstruyeron las murallas, que son las que hoy se conservan. Se habla de esta ciudad como que fue un hito importante en la Vía de la Plata, esa vía que parece que servía para llevar la plata del norte de la actual España, hacia el sur, pero que solo era una vía de comunicación más entre el norte y el sur por el oeste de la península. Su nombre se debe a una transformación fonética a partir de su denominación árabe. Los musulmanes y los visigodos utilizaron la calzada romana como vía indispensable para el movimiento de sus mercancías y la denominaron Al Balata o Al B’lata, que significa camino empedrado. Cuando la conquistan los cristianos del norte la llamaron Vía de la Plata en lugar de Via Al B'lata
Las murallas musulmanas, con sus torreones en forma de cubo. me gustan mucho, aunque las cristianas con sus torres redondeadas tampoco están mal. La belleza de estas fortificaciones está en las proporciones y ritmos que crean los diferentes cubos y la distancia a la que se encuentran unos de otros, así como su altura. Pero lo más importante es que sea muy difícil atacarlas.
Fortaleza de la casa de los marqueses de Coria y duques de Alba
Sobre el 1500, la casa del marqués de Coria y duque de Alba , junto con el obispado. acapararon a medias toda la riqueza de la ciudad y su territorio durante el resto de la Edad Moderna. Y en 1808, "por si eran pocos parió la abuela", empieza la invasión francesa y el destrozo es total. Y con esto terminamos los desastres.
Al acueducto de los Milagros, en Mérida, le pusieron el nombre adecuado. Nunca le había visto, y ahora, en esta ubicación y con este aspecto, realmente me parece un milagro que esté en pie. ¡Es tan alto, tan liviano, casi sin arcos intermedios! que me imagino que un fuerte viento lo puede echar abajo. En el medio de los pilares había piedras de granito que se quitaron en tiempos pasados para emplearlas en nuevas edificaciones. ¡Y a pesar de ello aún continúa en pie!
Ha sido todo una acierto limpiar de vegetación lo que le rodea, así se ve mejor. Así se ve mejor como surge poderoso de la tierra, y casi sin apoyos se levanta alto y alto para llevar el agua a los dioses del cielo de Mérida.
El agua circulaba por este acueducto gracias a que está ligeramente inclinado hacia la ciudad (todos los acueductos están inclinados, entonces no había motores, y el agua se movía por la diferencia de alturas). Lo sorprendente es como podían ser tan precisos como para hacer cada pilar un poquito más bajo. y que el agua fuese a la velocidad adecuada.
SOLANA DE LOS BARROS es el pueblo donde creo que nació mi abuelo Ángel. Solo vengo aquí por eso. Es como si quisiera compartir con mi abuelo el aire, el azul del cielo, el viento y la luz que son ahora las mismas que cuando él vivía aquí. Es pasear por las mismas calles, ver casi los mismos edificios que vio él. Es como si una parte de su alma, de su espíritu estuviese por aquí, y de alguna manera nos encontrásemos. Y si me gusta encontrarme con el abuelo también me gusta encontrarme con la abuela. Y cuando entro en el bar, para tomarme un café, veo que también sirven migas. Y pido media ración. Y el sabor y la textura de esas migas es la misma que las que hacía la abuela. Mi memoria gustativa me dice que aquí las siguen haciendo igual. Lo que mis abuelos no veían eran los coches, las farolas y las calles asfaltadas. Pero las ilusiones, y los problemas, y los deseos, seguro que eran los mismos antes y ahora, y mañana seguirán siendo iguales.
La historia de esta localidad es casi la misma de casi toda Extremadura. Los reyes, como todo era suyo, daban las tierras a las Ordenes de Caballería, luego se las quitaban y se las daban a otra orden o a determinado noble que había defendido los intereses del reino. Durante las guerras hispano-portuguesas del siglo XIV resultó arrasada repetidamente, lo que dificultó su desarrollo. A mediados del siglo XV, la zona se encontraba prácticamente abandonada, y toda ella pasó al Duque de Feria, que también era el Duque de Medina Cely, y al que se le pagaba el noveno de las crías de los ganados, porque todo era suyo porque se lo había dado el rey. A consecuencia de la guerra con Portugal y por la excesiva presión fiscal, hay una gran emigración en el siglo XVII y XVIII. Toda esta zona sufre una gran decadencia y hasta la propia iglesia parroquial aparece casi destruida. Y así se sigue hasta que llega un momento en que se empieza a mejorar, y ahora, en el siglo XXI, se sigue creciendo y mejorando.
FERIA es un pueblo con un castillo, una iglesia, un museo y una ermita. ¿Qué más se le puede pedir a un pueblo? Si uno se pone a conocer su historia, sus fiestas y su gastronomía y además se visitan los cuatro lugares señalados anteriormente, se te pasa el día en un pis pas y ni te enteras.
Feria tiene una iglesia del siglo XV con obras de mucho valor en su interior, pero solo la abren para misa y actos religiosos: entierros, bautizos, primera comunión y cuando van a limpiarla las mujeres del pueblo.
También está el museo de la Cruz, donde se exalta todo lo referido a la festividad de la Cruz de Mayo que se celebra el 3 de mayo, día de la Santa Cruz.
Ese día coincide con el nacimiento de la IV condesa de Feria, Ana Ponce de León, quién nace un día 3 de mayo de 1527 y a la cual se le atribuye la implantación de esta fiesta, que consiste en vestir y rendir culto a la Santa Cruz El narcisismo de estos duques de Feria llegaba al límite de hacer festivo el día que nacía alguno. Así el pueblo se contentaba y pensaba que buenos eran, tan buenos que hasta casi los adoraban.
En las afueras está la Ermita de los Mártires, construida por los Reyes Católicos, para proteger a los habitantes contra la peste.
El gran edificio de Feria es el castillo, que es de origen musulmán y sobre el que se construye el actual. En el interior está el Museo de Interpretación del Señorío de Feria, donde nos paseamos por la vida de los Duques de Feria, y la vida y costumbres de la zona, y que imagino que será costeado y mantenido para honra y memoria de dichos duques.

EL MONASTERIO DE TENTUDÍA es una iglesia-fortaleza situado en la sierra de Tentudía, en Calera de León, en el punto más alto de la provincia de Badajoz 1104 m sobre el nivel del mar.
La tradición cuenta que en este lugar, en el reinado de Fernando III (1217-1252), se produjo una batalla contra los musulmanes en la que iban ganando las tropas cristianas, pero estaba anocheciendo y la victoria no llegaría a consumarse. Entonces el maestre de la Orden de Santiago imploró la ayuda de la Virgen con la invocación: ”¡Santa María, detén tu día!”. El sol se detuvo milagrosamente, y las tropas cristianas pudieron alcanzar la victoria y acabar con su enemigo. De ahí el nombre del santuario: “Deten tú el día”, que contraída ha quedado en “Tentudía”. En agradecimiento por la intercesión de la Virgen se construyó el eremitorio de santa María de Tudía, regentado por la Orden Militar de Santiago. El monarca castellano Alfonso X el Sabio (1252-1284) dedicó cinco de sus cantigas a ensalzar los milagros realizados por la Virgen de Tentudía, lo que indica que esta advocación mariana ya era muy conocida.
En 1514 el eremitorio se eleva a rango de monasterio, que siguió regentado por la Orden de Santiago. A partir de este momento comenzó a crecer hasta llegar a ser uno de los más importantes de esta orden militar. La actual iglesia se levantó en 1559, por esas fechas también se construyeron las celdas de los monjes, el claustro y los aljibes. Desde el siglo XVI estuvo en funcionamiento un Colegio de Letras, que impartía estudios de Gramática, Artes y Teología y se suprimió en 1836, a raíz de la desamortización de Mendizábal. Luego ya no sé qué pasó, si volvió a manos de la iglesia o lo adquirió la Junta de Andalucía u otra organismo estatal.
A cada lado del altar mayor hay dos capillas con bóvedas circulares que se asientan sobre trompas o pechinas de ladrillo que a su vez lo hacen en otras que tienen debajo, logrando de esta manera una buena distribución de la carga sobre la base cuadrangular de los cimientos de las capillas. Yo nunca había visto nada parecido, y la solución me gusta mucho, ya que plásticamente esas pequeñas pechinas parecen aves o gigantescos murciélagos que salen de los muros, y dan una gran ligereza al conjunto. Desde el exterior del monasterio la vista es extensísima sobre la provincia de Badajoz.
CASTILLO DE SEGURA DE LEÓN es el monumento más significativo de esta localidad. Su origen es de la época musulmana, pero esto se calla y se omite en casi todas las publicaciones, al igual que se habla muy poco del gran legado Andalusí en toda Andalucía y en otros muchos lugares de España. Es como si nos diera vergüenza de nuestro pasado.
El castillo se abre en verano y los fines de semana, cuando hay más turistas.
¿Da vergüenza haber sido del Andalus? Parece que sí.
El castillo es su monumento principal. En su interior está la plaza de toros y el mercado municipal, pero a esa hora estaba cerrado y no pudimos ver nada. Una iglesia y la casa parroquial cubren uno de los laterales del castillo y dan a la plaza principal. Del castillo quedan casi todas las torres, y la más airosa de todas ellas se ha utilizado como campanario. Otras torres más rechonchas y macizas. también.
Las calles son estrechas, tortuosas, con casas blancas, blanquísimas y el cielo azul. Son calles solitarias a la hora de la siesta, y cuando veo alguna figura que fugazmente pasa o se mete en un portal, me parece ver a un alma en pena destinada a vagar en soledad. ¡Qué cosas se me ocurren en Fregenal!
Estoy en GARROVILLAS DE ALCONETAR, donde en la época romana, para cruzar el Tajo, se construyó el puente de Alconétar. La importancia estratégica del puente hizo que los andalusíes formaran un asentamiento denominado Alconétar (del árabe Al-qunaytar, literalmente "el puentecillo"), del que se conserva su castillo, ahora sumergido en el embalse de Alcántara, y que solo es visible en épocas de sequía. La villa de Alconétar cayó en declive a partir de 1222, cuando los andalusíes destruyeron el puente para dificultar el acceso de los cristianos hacia el sur. Unas décadas más tarde, los vecinos de Alconétar se trasladaron a la aldea de Garro, más tarde denominada "Garrovillas", y que con el paso de los siglos sería Garrovillas de Alconétar.
Después de estos hechos, el rey de turno, le concede estas tierras a la nobleza que le ha ayudado. Y así este pueblo entronca con la historia de Extremadura.
Garrovillas de Alconétar cuenta con uno de los cascos antiguos mejor conservados de la provincia, construido en el período de desarrollo entre los siglos XV y XIX, y bien conservado como consecuencia del éxodo rural que sufrió en la segunda mitad del siglo XX.
En la plaza está el palacio de los Condes de Alba de Liste, antiguos señores de la villa, que se ha rehabilitado para su uso como hotel.
Hoy es lunes y hay mercadillo. Como la plaza es grande el que vende colchones los ha extendido por el suelo para que se vean bien. Los quesos no se ponen en el suelo; se ven mejor sobre una mesa.
Este es el palacio de los Duques de Alba de Liste. Yo creía que solo había unos duques de Alba, pero parece ser que los hay de Liste, de Tonte, de... de varios sitios. En esto se puede decir eso de "Éramos pocos y parió la abuela". No me parece un palacio ni bonito, ni imponente ni nada parecido. Debían ser unos duques de poco pelaje y por eso hicieron este palacio tan modestito.
Como la plaza es muy grande, se pueden poner muchos puestos. En esta zona se ponen los puestos de ropa de hombre, pero a estas horas hay muy poca clientela, la verdad es que no hay nadie. A lo mejor es que la ropa se decolora de tanto darle el sol, a lo mejor aquí se sigue el dicho "el hombre y el oso cuanto más feo más hermoso" y los hombres de por aquí siempre van con la misma ropa, o...
Los edificios antiguos no solo están en la plaza. Por las calles hay muchos edificios que nos podrían contar muchas cosas "Si las piedras hablaran". En las calles de la parte antigua hay numerosos ejemplos de la arquitectura propia de la zona, formada por casas de solamente dos plantas y de amplias puertas para los carros.