viernes, 15 de noviembre de 2024

ALEMANIA - De este a oeste al sur de Berlín.

 ALEMANIA. De este a oeste: Görlitz - Bautzen - Dresde - Suiza Sajona - Leipzig - Merseburg - Halle - Wittenberg - Magdeburgo - Quedlinburg - Wernigerode - St. Andreasberg - Goslar - Einbeck - Hann. Münden - Kassel - Fritzlar - Bad Hersfeld - Alsfeld - Maguncia - Worms - Heidelberg - Espira - Ruta de los castillos - Saarbrücken.

        Desde Polonia paso a Alemania por la ciudad de Görlitz. La frontera entre ambos países es un rio, y hay un puente que les comunica. Una parte de la ciudad es polaca y otra alemana. 

        GÖRLITZ está dormida a estas horas. Debe ser que los alemanes se han aficionado a las siestas tempranas. Hace un sol radiante y paseo por las calles del centro.



         Calles con hermosas plazas y edificios bellamente restaurados o reconstruidos. Todo está nuevecito, como recién construido.


         Esta parte era de la República Democrática Alemana y después de la reunificación parece que ha faltado tiempo para arreglar todo y dejarlo de forma que no se note ninguna diferencia entre lo que fueron dos Alemanias.  

    En la catedral van a dar un concierto que empieza a las 4 de la tarde. No puedo imaginarme un concierto en España a esta hora, y más en verano. ¡Ah!, y aquí en Alemania también hace calor a estas horas. Un señor que está en la puerta no me deja entrar en la catedral pues ya va a empezar a entrar el público; aparece la jefa y le pido que por favor me deje entrar un momento para ver la iglesia por dentro y que enseguida me salgo. La mujer, con la mejor de sus sonrisas me dice que pase. La catedral es magnífica, y el sonido del órgano impresionante. 

         Están realizando los últimos ensayos y tocan un fragmento de Haendel, el  volumen del sonido es máximo, la catedral parece que tiembla, que se va a venir abajo, pero no me resulta un sonido molesto. La jefa le dice al interprete que hace falta más volumen; el hombre vuelve a repetir, la catedral tiembla con más intensidad, yo no me puedo ni mover, la jefa me mira, le hago un gesto de que está perfecto y me sonríe. Esto es música a un volumen altísimo, pero natural. Hace días, en otra iglesia, estaban ensayando con micrófonos y el volumen estaba tan alto que resultaba desagradable. Ahora nos da por escuchar música a un volumen altísimo conseguido por medios artificiales, y resulta desagradable. Cuando se escucha música a un alto volumen del instrumento el efecto es sorprendente o grandioso o como se quiera decir, pero es un sonido agradable porque fue concebido de esa manera. 

         Estoy sentado en la terraza de una cafetería y veo a estos tres exploradores que van buscando una tienda de chuches. En este pasadizo se paran.  Hablan no sé qué, se agarran de la mano y van hacia el fondo. Dejo de verlos y al poco tiempo les veo volver comiéndose un helado cada uno. Esta, y otras cosas parecidas, es de lo más bonito que veo en las ciudades. 


        Cerca de aquí está BAUTZEN, una ciudad que conserva parte de sus murallas y sistemas defensivos de la baja Edad Media.

         La parte antigua, muy cuidada y restaurada, tiene hermosos edificios de la época barroca y del rococó. Desde luego que hay que venir a Alemania y a Austria para ver un barroco y un rococó diferente al romano y no digamos al español.




         Aquí es toda la ciudad barroca, casi todas sus casas, sus plazas,… aquí el barroco y el rococó coincidieron con una época de paz y esplendor.
      En unas pocas de calles hay fiesta. Hay algunos caballitos y sobre todo hay muchas mesas y puestos donde venden cerveza y bocadillos de carne y de salchichas, que son igual de baratos que en otras ciudades alemanas. Total, que ceno bocadillos y cosas de las que venden en esta fiestecilla, con lo que no tengo que hacerme cena.

        Los arcos que dan paso a otras calles, o a pequeñas plazuelas, también aquí se llenan de misterio, aunque a mí me llama más la atención la luz que hay en esos entornos. 
        Aquí en Alemania las calles se quedan vacías pronto y en consecuencia me retiro temprano, me acuesto pronto y me levanto también muy pronto. 

        Hoy es domingo y voy a visitar DRESDE. Como llego a la ciudad por la mañana temprano no tengo ninguna dificultad en encontrar un aparcamiento en el centro histórico. 

        DRESDE es tristemente famosa por sus bombardeos durante la segunda guerra mundial. En febrero de 1945, apenas doce semanas antes de la capitulación de la Alemania nazi, Dresde fue objeto de una serie de bombardeos que desencadenaron una tormenta ígnea que redujo a escombros su centro histórico. El número de muertos se estimó en un principio en varios cientos de miles, pero las investigaciones recientes más documentadas coinciden en alrededor de 200,000 a 250,000 fallecidos.  El ataque aéreo sobre Dresde sigue siendo uno de los episodios más polémicos de la Segunda Guerra Mundial. Así quedo Dresde tras los bombardeos. Esta famosa foto de Richard Peter fue tomada desde lo alto de la torre del ayuntamiento. 



        Todo el centro de Dresde me parece majestuoso. Es el esplendor del barroco urbano. Iglesias, palacios, edificios varios, son suntuosos y magníficos. Con razón llamaron a Dresde la Florencia del norte o del Elba o alemana, que ya no sé exactamente como es. ¿Y si Dresde quedó totalmente destruida con los bombardeos, cómo es posible que tenga estos edificios? Pues gracias a la tenacidad y al buen hacer de los alemanes. Dresde es el ejemplo de una ejemplar reconstrucción de sus monumentos.



     Se utilizaron miles de fotografías, grabados y planos de los edificios a restaurar; se recogieron las piedras que estaban amontonadas, y como en un gigantesco puzle se empezaron a colocar en su sitio. El resultado ahí está, unos monumentos que tienen hasta la pátina del tiempo, y que en algunos trocitos están calvos. Esta reconstrucción ha servido de ejemplo y modelo para reconstrucciones similares, y ha sido premiada por el Consejo de Europa o la Unesco, ya no me acuerdo bien. Da gusto pasear por los palacios antiguos, entrar en las viejas y suntuosas iglesias y mirar los dibujos de las paredes de nobles casas y palacios seculares. 


        Pero en esta parte antigua se destruyó casi todo, y muchas casas no compensaba reconstruirlas, bien por su escaso valor artístico y arquitectónico o por ser casi imposible hacerlo. En esos solares se han hecho modernos edificios que no desentonan junto a los antiguos. Y la modernidad también se aprecia en su museo donde hay pinturas de las últimas tendencias. 
        A medida que van pasando las horas las calles se van llenando de gente. Todos andamos de un lugar hacia otro.


paseamos junto a la orilla del río Elba,


entramos en museos, 

 


en iglesias magníficas, bellamente restauradas, como esta que se ve en las fotos y que durante toda la época en que esta ciudad pertenecía a la República Democrática Alemana, era un montón de escombros que se dejó aquí como ejemplo de la barbarie inglesa y norteamericana durante la 2ª guerra mundial. Hoy nadie diría que está hecha totalmente de nuevo, más bien parece que le han lavado la cara como a muchos otros edificios.



    Y poco a poco, parándome a desayunar varias veces, como ya hago habitualmente en Alemania, y parándome a comer algún que otro bocadillo de salchichas, como también hago habitualmente, y mirando antiguos palacios del renacimiento, cierro el bucle de mi recorrido por la ciudad de Dresde y me marcho hacia otro lugar.

        SACHSISCHE SCHWEIZ es una formación geológica en la que las rocas forman torreones aislados, un poco a la manera de Montserrat, pero con la diferencia que hay mucha vegetación entre dichos torreones. El itinerario turístico va por la parte de arriba y las vistas son muy espectaculares.



        
            Desde lo más alto, por algunos lugares se ve la otra orilla del río. Esa orilla es Chequia, donde me metí unos cuantos kilómetros por no hacer caso de mi GPS que me decía que tenía que dar la vuelta.



        Cerquita de estos paisajes está la fortaleza de KÖNIGSTEIN en lo alto de un escarpado monte, tan escarpado que cuando se llega a la puerta de la fortaleza hay que descansar un buen rato. Y una vez que se ha descansado y se mira hacia arriba se ven unos enormes muros que es un problemón atacar. No me extraña que esta fortaleza fuese el refugio de los nobles en caso de gran peligro y que la utilizaran como gran caja fuerte para poner a buen recaudo sus tesoros. La vista es muy amplia y muy bonita.

        

        LEIPZIG es famosa en la actualidad por sus ferias y actividades culturales relacionadas con los libros y con la música. Aquí ejerció como músico Juan Sebastián Bach, uno de los más grandes músicos de la historia. Según algunos historiadores y críticos con él empezó la música. No sé porqué, pues me parece que antes de él hubo mucha y buena música, pero como no soy experto aceptaré que con él empezó la música.


        En Leipzig hay muchos edificios muy modernos, algunos son francamente espectaculares. 


        También hay edificios antiguos, aunque no tantos; y todos ellos muy limpios y arreglados, como si estuvieran recién terminados. Pero cosa curiosa, los edificios antiguos y los modernos armonizan estupendamente, no he visto ninguno que desentone, eso es saber hacer las cosas.

        La iglesia donde estuvo Bach es muy bonita. La verdad es que el gótico alemán me ha sorprendido gratamente en todas las partes en que lo he visto, tanto si se trata de grandes catedrales como de iglesias pequeñas.



        Leipzig es famoso por sus pasajes. Casi todos se construyeron a principios del siglo XX y están magníficamente restaurados y conservados. Siguen siendo galerías de comercios y de bares, restaurantes y cafeterías. Conservan un aire de otra época, un aire como de nostalgia, de algo que se nos escapa de entre las manos. He pasado un buen rato paseando lentamente por ellos. Me han gustado mucho.


        MERSEBURG parece que solo tiene un pequeño trozo interesante de ver. Es la fortaleza, la iglesia y el palacio arzobispal, todo ello del siglo XII al XIV. 


        Este tejado arreglado (no sé si el original era similar a este) me parece curiosísimo. Los tragaluces parecen ojos que están vigilantes, que miran desde lo alto. 

         Aquí, como en casi todas las iglesias alemanas y del norte de Europa, el órgano es magnífico de aspecto, grandioso, más grandioso que el altar de la iglesia. Estas gentes, llega un momento, en que conceden más relevancia a la música que a ninguna otra cosa.

        El claustro, como casi todos, es un remanso de paz y tranquilidad. En este momento estoy yo solo. Se escucha el piar de los gorriones ¿por qué les gustará tanto a los gorriones ir a los claustros de las iglesias? Y la luz es, en algunos momentos y en determinadas direcciones, maravillosa.




        HALLE es una antigua ciudad famosa desde hace mucho tiempo por sus minas de sal y que alcanzó gran prosperidad en el siglo XVI y en el XX. Esta ciudad quedó muy dañada en la 2ª guerra mundial y muchísimos edificios son nuevos. La gran lámina retorcida metálica que hay frente a este banco me gusta mucho; me parece muy adecuada para el lugar en que está y además tiene mucho colorido y mucho movimiento.

        La plaza del Mercado es muy espectacular con sus torres y sus casas coloreadas. Desde aquí se ven muchas torres de otras iglesias y edificios que están algo alejados. En esta ciudad, en 1685, nació Haendel, y todos los años se celebra un festival de música en su honor.


        La iglesia del Mercado, de 1550, es muy bonita. Me llama mucho la atención el púlpito, las nervaduras de la bóveda y el retablo del altar mayor, que es mucho más pequeño que los retablos de las iglesias y catedrales españolas, pero que se ve mucho mejor. 

        Los retablos de Sto. Tomás y de la Catedral de Ávila posiblemente sean de una mayor calidad artística pero están tan altos, tan alejados y con tan poca luz, que malamente se ve lo que está representado.


      WITTENBERG tiene como nombre oficial Lutherstadt Witten-berg (Wittenberg Ciudad de Lutero). La importancia de Wittenberg radica en su conexión directa con Martín Lutero, y el inicio de la Reforma protestante; varios de sus edificios se asocian a los acontecimientos de aquella época. La ciudad es bonita, quedó totalmente destruida en la guerra, y como en otros muchos sitios se reconstruyó y tiene la apariencia del siglo XVI – XVII. 


        Todos los edificios relacionados de una manera o de otra con Lutero se están arreglando y adecentando para conmemorar el V centenario del  nacimiento de Lutero, y por ese motivo no están visibles algunas iglesias o cuadros. También se menciona mucho a Melanchthon, pero desconozco cuál fue su aportación al protestantismo.


        Cranach también vivió aquí y de él hay retablos y cuadros en las iglesias.


        Llego bastante tarde a MAGDEBURGO, pero aún pillo la catedral abierta. Es una catedral gótica magnífica, soberbia, es una de esas grandes catedrales que dejan muy alto el pabellón germánico. Es de las pocas catedrales que todavía tiene la zona del altar cerrada, como zona exclusiva para los iniciados y autoridades religiosas y políticas (foto de abajo). Aquí está la tumba de Otón I, el primer emperador del Sacro Imperio que construyó una catedral en el año 937.





        Cuando salgo de la catedral ya es tarde y los otros monumentos a visitar ya están cerrados. Voy dando un paseo mirando todo lo que hay. Mira por donde me encuentro con esta casa de diseño tan moderno, pero cuando me fijo bien me parece una casa casi normal con las paredes exteriores muy pintadas, todas las ventanas diferentes unas de otras y columnas coloreadas. La verdad es que es muy llamativa.

        Continúo andando y veo casas muy modernas, de diseño audaz, y otras de diseño soviético o socialista.


        Son grandes bloques de viviendas “sociales”, similares a las que se hicieron aquí en España en la época franquista. Son casas muy características, inconfundibles diría yo. Estas viviendas dan un aspecto triste a la ciudad. Habrán sido muy eficaces para que la gente tuviese rápidamente una vivienda digna cuando todo estaba destruido, pero son viviendas tristes, como sin alma.

        Esta noche dormiré en un camping que está a orillas de un lago. Esta puesta de sol no tiene nada de triste.


         Situada al pie de un pico rocoso sobre el que se alzan el castillo y la iglesia abacial, QUEDLINBURG continúa siendo, con sus callejuelas sinuosas bordeadas de casas de entramado, una de las localidades alemanas más fieles a la imagen típica de una ciudad del s. XVII. 

 


        Hacia 930, Otón I fundó un convento para las hijas de la alta nobleza. Gracias a sus privilegios y propiedades, la comunidad religiosa prosperó tanto que la ciudad fue elegida como residencia por los soberanos sajones, llegando a celebrarse en ella hasta seis dietas o concilios. 


        La ciudad cuenta con un conjunto único de mil doscientas casas de vigas entramadas construidas a lo largo de seis siglos, la plaza del mercado y el Ayuntamiento medio renacentista, medio barroco. El conjunto de Colegiata, castillo y ciudad vieja de Quedlinburg ha sido declarado por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en 1994.   
 
 


        Durante la Segunda Guerra Mundial, la ciudad no sufrió graves daños. No obstante, las autoridades de la República Democrática Alemana no consiguieron evitar el deterioro del patrimonio de la ciudad a pesar de, entre otras medidas, la llegada de restauradores y obreros especializados polacos. 

        Se llegó a considerar la demolición de la ciudad vieja y su reconstrucción en estilo socialista. Sin embargo, afortunadamente,  el proyecto no prosperó por falta de fondos.  

        Uno de los muchos grupitos de casas que luce precioso. Las casas parecen antiguas y de verdad que son antiguas, llevan varios siglos aquí.

        He hecho esta foto porque me ha sorprendido. Es la primera vez que aquí, en Alemania, veo a una persona durmiendo en un banco. Si hubiera sido en las afueras de una gran ciudad no me abría sorprendido, pero sí que lo ha hecho en una pequeña ciudad como esta.

 

    WERNIGERODE es un pueblito cercano al anterior, que también ha sabido conservar intactas numerosas calles bordeadas de antiguas casas de vigas entramadas.


        La Breite Strasse constituye el conjunto más pintoresco, con sus numerosas casas construidas por los burgueses ricos en los siglos XVI, XVII y XVIII. Los paneles y vigas de madera de muchos de estos edificios están decorados con máscaras y motivos esculpidos.

        El ayuntamiento es uno de los más bellos edificios de vigas de Alemania. Es de la primera mitad del siglo XVI y tiene tallas que representan a los regidores o alcaldes de la ciudad.

        Y aquí en la plaza veo a estas dos personas que parece que coleccionan galgos. Parece una raza de galgos pequeña, pues son más pequeños que los que veo aquí en España, aunque a lo mejor es que no han crecido.


        Para mí, ir a las montañas del HARZ era como una obligación moral. Allí se crearon los canarios Harzer Roller y tenía que ver ese sitio. En los libros que leí se contaba que en toda la zona había una gran afición a esta raza de canarios y que muchas familias se dedicaban todavía a criarlos para exportarlos. Todo son dichos que se han ido pasando de un libro a otro y que nadie se ha preocupado de verificar si en la actualidad sigue ocurriendo eso. 


        He estado en SAN ANDREASBERG, el corazón de la canaricultura Roller y allí no se ven restos de dicha afición, solo una casa anexionada a una antigua mina de plata tiene un pequeño museo dedicado a esta raza en el que hay algunos grabados y algunas jaulas antiguas. No me he llevado ninguna desilusión, ya me esperaba algo así.


        Las calles del pueblo están totalmente desiertas. De vez en cuando pasa algún coche. Todo está cerrado, no puedo tomar ni un café. Recorro casi todo el pueblo, veo las minas de plata que se mencionan como el lugar donde los mineros metían a los canarios en pequeñas jaulas para ver si había gas, y que en la oscuridad de la mina se habituaron a cantar bajito. Y con más pena que gloria me marcho de St. Andreasberg



        GOSLAR es más de lo mismo. Casas y casas de vigas entramadas, y muchas de ellas tienen en la fachada s estatuas o pinturas de personajes históricos o alegorías de los gremios a los que pertenecían las viviendas o cual era el oficio del propietario.


        Esta foto es de la Sala del Homenaje o sala del Consejo Municipal, pintada en 1510 con las efigies de emperadores y sibilas en las paredes, y con escenas religiosas en el techo. Es una sala realmente impresionante y que es un reflejo de la riqueza y pujanza de esta ciudad en aquella época.

        Las viviendas son casi todas de los siglos XV y XVI, que es cuando la ciudad alcanzó su máxima prosperidad gracias a las minas de plata que se descubrieron en las proximidades. Realmente es una ciudad muy bonita pero que no me llama mucho la atención porque ya he visto bastantes de estas características, y como no soy un experto en tipos de viviendas entramadas casi todas me parecen muy similares, aunque no iguales.




        Esta es la Siemenshaus, una impresionante casa de vigas entramadas construida en 1693 por Hans Siemens, un antepasado del famoso industrial berlinés fundador de la empresa de acerías que lleva su nombre. Se puede visitar pero ya la han cerrado y no me voy a quedar aquí hasta mañana para ver una casa. Entre las 6 y las 7 de la tarde la ciudad se queda vacía. Yo me busco un camping, hago mis cosas y sobre las 10 me voy al sobre. Así puedo madrugar.


EINBECK

        Voy hacia EINBECK y me voy parando para ver el paisaje. Es un campo ondulado, todo verde, con el verde de los cultivos y los diferentes árboles. Y llego a EINBECK que es otra ciudad con más casas y casas con vigas entramadas y con esculturas y dibujos en la fachada. Lo único que la diferencia de las otras es el tipo de dibujos, que son más geométricos y más coloreados.


El centro histórico de Einbeck es un ejemplo casi completo de una ciudad medieval tardía en el que se ha utilizado como método de construcción el entramado de madera. Pero además de las casas de vigas entramadas, esta ciudad ha conservado la costumbre de que las princesas se paseen  por la calle mirando y observando todo, y así tengan un buen criterio al decidir.

        Antiguo Ayuntamiento, construido en el siglo 16, con sus tres torres, una característica histórica de Einbeck

Después del incendio de 1540, que casi destruyó todos los edificios residenciales, la ciudad fue reconstruida muy rápidamente.  El año de construcción está muy a menudo tallado en los marcos de las puertas. Esta es la razón por la que hay un estilo muy similar en los edificios que se encuentran en el centro de la ciudad. 

        Una calle muy bien conservada es la "Tiedexer Straße". Las puertas de arco tienen el ancho necesario para que pueda entrar un carro. Más de la mitad de estos edificios tenían derechos para elaborar cerveza.


        En el camino hacia HANN MÜNDEN veo un campo muy variado en cultivos. No sé qué cuales son, pero me paro muchas veces para ver esta enorme gama de verdes.

         Los pueblos son pequeños, muy pequeños, pero están muy arreglados y en ellos parece que vive gente. Gente que se puede dedicar a la agricultura y ganadería, y también a trabajar en las fábricas que hay de vez en cuando.

 Esto es algo que me sorprende de Alemania, aunque haya zonas enormemente industriales, las industrias están repartidas por doquier. En España es raro encontrar fábricas en pequeños pueblos, de ahí que la gente se marche a otros sitios.

        HANN MÜNDEN está a las orillas del río Weser y fue un próspero puerto fluvial hasta 1823. Esta época de esplendor se manifiesta en el gran conjunto de edificios de vigas entramadas que se conservan en el casco histórico.

         Hay más de 700, ejemplarmente restauradas y mantenidas, que ilustran seis siglos de arquitectura tradicional. 

        Las torres del homenaje y los vestigios de del cinturón amurallado añaden más encanto a esta joya urbanística medieval.

        Sobre todos los edificios destaca el ayuntamiento renacentista, bellamente restaurado y que nos le hace ver tal como era cuando se levantó. La iglesia no está mal pero no llega a la calidad que tiene el edificio del renacimiento. Es muy agradable pasear por las calles y plazas de la ciudad. La vista puede parecer que siempre es igual, pero en realidad siempre es diferente.

 

         Las casas tienen las vigas, los tejados, las puertas, los frontones, las ventanas, etc. de diferente manera, y desde luego que un estudioso de la arquitectura popular alemana, aquí no se aburre.

        Y por la calle me encuentro con unos niños que van de paseo mirando los edificios y hablando entre ellos sobre las características de los mismos, aunque también se lo cuentan a sus muñecos, y sus muñecos les contestan con su opinión. Son niños muy pequeñitos que van en sus cochecitos llevados por sus profesoras o cuidadoras. Ya he visto imágenes similares a esta en otras ciudades alemanas, austriacas y suizas. Yo a esto le llamo sacar a los niños pequeños a la calle para enseñar y aprender para la vida y con la vida y no a sacarlos tres veces al año.


KASSEL.

Voy hacia KASSEL, y a ratos coincido con un río por el que van pequeños barcos, y me paro para mirar mejor y hacer fotos.

     En Kassel visito el Bergpark Wilhelmshöne que es un parque natural declarado Patrimonio de la Humanidad. Este monumento artístico se le debe al Landgrave Carlos von Jessen-Kassel que en uno de sus viajes a Roma quedó extasiado con la monumental figura del Hércules Farnesio y contrató al arquitecto romano Giovanni Francesco Guerniero que creó entre 1701 y 1711, una verdadera obra maestra de arquitectura y naturaleza. En 1785 Guillermo I   modificó el paisaje de la zona y transformó el parque con cascadas, terraplenes y puentes que se integraron al paisaje de manera armoniosa pero imprimiéndole el toque salvajemente romántico que podemos disfrutar hoy en día. Es la idea romántica de la naturaleza con ruinas, cascadas, bosques, etc.

    Se construye el castillo Löwenburg, como ruina artificial y la estatua de Hércules, en lo más alto del parque y que se ha convertido en el emblema de la ciudad de Kassel.


        Al pie de la estatua, un monumental teatro acuático ofrece una puesta en escena de agua única en el mundo. Más de 750.000 litros de agua fluyen a través de depósitos y canales situados detrás del monumento a Hércules. Un complejo sistema de válvulas conduce el agua 80 metros hacia abajo, a través de cascadas, canales y acueductos. Al final, el agua se eleva en un géiser de 50 metros de altura.

    A la hora en que comienza el espectáculo del agua la gente acude a verlo. Son numerosos los ancianos que van con ayuda de su andador, y despacito, despacito llegan hasta el borde del estanque.

        Y aquí en el borde del estanque me acuerdo de una secuencia de la película de 101 dálmatas en la que se veían perros similares a las personas que los llevaban. Y me acuerdo porque esta mujer lleva un peinado similar a los pelos que tiene su perro en la cabeza.


        
        En el palacio Wilhelmshöhe hay un interesante museo de obras clásicas de altísimo valor, destacando sobre todo la Galería de Antiguos Maestros con cuadros de Cranach, Rembrant, Franz Hals, Jordaens, Rubens, Van Dyck, y un largo etc. de los más prestigiosos pintores europeos.


        FRITZLAR es una pequeña ciudad alemana con una historia ilustre. La ciudad tiene un centro histórico medieval rodeado por una muralla con numerosas torres de vigilancia. La torre gris es del siglo XIII y con sus 38 metros es la torre defensiva más alta de Alemania.


        En la imagen de la ciudad se impone la silueta de las torres de la Basílica St. Petri, comenzada a construir en el año 724 por Bonifacio, el Apóstol trasalpino. La catedral es románica con aditamentos barrocos.

    

        La plaza del Mercado está bordeada de casas de vigas entramadas, decoradas con frontones de diversas formas. Entre todas ellas llama la atención el Antiguo Almacén, un edificio del s. XV coronado por un pequeño pináculo.

        Sobre la columna de la fuente en medio de la plaza se alza la estatua de Rolando, de 1564, una figura que simboliza la independencia y las libertades burguesas.


Muchas casas del centro de la ciudad, especialmente las situadas alrededor de la plaza del mercado, son de los siglos 15 al 17 y han sido cuidadosamente mantenidas o restauradas. 


BAD HERSFELD

        Esta ciudad era un modesto mercado en el siglo X, pero la remodelación y crecimiento de la abadía en el siglo XI le dio prosperidad. De aquella antigua abadía quedan muy pocos restos enteros y unas grandiosas ruinas.


        En la plaza del Mercado hay varias casas de vigas entramadas y alguna que otra casa barroca. También hay algún que otro edificio renacentista muy bello.




ALSFELD.

        Alsfeld fue mencionada por primera vez en un documento en 1069. Durante el siglo XVI, esta localidad tuvo como principal actividad económica la industria textil. Fue precisamente en este siglo cuando fueron construidos algunos de los edificios emblemáticos de la ciudad como el ayuntamiento.


        Una acertada política de protección de los monumentos ha permitido que Alsfeld posea un importante conjunto de casas de vigas entramadas, que bordean el pintoresco dédalo de callecitas estrechas y sinuosas. Por su labor de saneamiento y rehabilitación del casco antiguo, Alsfeld obtuvo en 1975 del Consejo de Europa, el distintivo de ciudad modélica en la conservación del patrimonio histórico.


        La plaza mayor ostenta un impresionante Rathaus (Ayuntamiento 1512 - 1516), la Weinhaus (Casa de Vinos, 1538) y la Hochzeitshaus (Casa de Bodas, 1564 - 1571). 


        En las calles del casco antiguo se levantan más ejemplos de bellas casas de piedra o con entramados de madera (La mayoría del siglo XIV). Las vigas de roble y los travesaños con inscripciones dan fe del excelente nivel de la artesanía medieval.

        La iglesia, de principios del gótico, conserva su mobiliario original, en el que destacan las tribunas de madera y las pinturas que hay en ellas. Yo creía que estas tribunas eran de las iglesias de culto protestante, pero en la época en que se construyó ésta todas eran de culto católico.


        FRIEDBERG es una ciudad cuyo mayor atractivo es la catedral, pero cuando llegué estaba cerrada. 

        Me dediqué a andar por la ciudad, pero no tenía plano de la misma ni pude conseguirlo, así que me fui por donde me parecía más interesante: una larga avenida que me dijeron que era el centro de la ciudad; pero debía ser el centro de la ciudad moderna, porque no había nada más que tiendas y los edificios no tenían la pinta de ser nada antiguos. Di una vuelta para estirar las piernas y enseguida me marché.


MAINZ – MAGUNCIA

        Lo más representativo de esta ciudad es su catedral. Solo vengo aquí atraído por la fama de su gran catedral románica. La verdad es que no me ha defraudado.

        La catedral de Maguncia  es una enorme e imponente basílica roja y uno de los más destacados ejemplos de arquitectura románica existentes en el mundo. Junto con las cercanas catedrales románicas de Espira y Worms forma el grupo de las catedrales imperiales  de la región alemana de Renania-Palatinado.

        Un elemento distintivo y característico de esta catedral es la galería de columnas que bordea todo el perímetro del edificio, justo debajo de la línea del tejado.

        La catedral me gusta sobre todo por fuera. Está muy arreglada, muy limpia, pero aun así es magnífica, grandiosa. No conozco ningún edificio románico que se conserve tan limpio de añadidos de otras épocas y a la vez tan grandioso. Aquí se puede ver la grandiosidad del románico, y como el paso al gótico estaba casi cantado.

        Por dentro, de entrada, ya no me gusta tanto. Me imaginaba que tendría aspecto de más viejita. Está muy restaurada, tanto que parece que está terminada de hacer. Entablo conversación con una señor alemana que habla perfectamente castellano y me explica que todos los restauradores - conservadores han sido religiosos y que algunos, en vez de preocuparse por dejarla en un estado lo más parecido al original, le añadieron pinturas y algún que otro adorno en toda la nave central.

            Sin embargo, las naves laterales y los ábsides de los altares laterales están magníficos, así como el crucero central. La gran altura de los muros y la ausencia de ventanas en las partes bajas hacen que el interior gane en grandiosidad, en majestuosidad. Las ventanas tan altas hacen que la luz en el interior se concentre en la parte alta, "en la Jerusalén celestial", en el cielo. Dios es la luz, y la luz viene de arriba, de Él.

        Del resto de la ciudad no veo casi nada más a excepción de la plaza que rodea a la catedral. 


 
       No tengo ningún mapa de la ciudad y no sé hacia dónde ir. Además en mi guía no vienen indicados más lugares relevantes que visitar.


En mi camino hacia WORMS voy por el valle del Rin. No sabía que había tantos y tantos viñedos por aquí. Los viñedos siempre los había asociado con el sol: España, sur de Francia, Italia, etc. pero ahora me entero que aquí se dan los famosos vinos blancos del Rin, de una gran calidad.


La catedral de Worms, de los siglos XII – XIII, me parece magnífica por fuera, pero por dentro ya no me parece tan magnífica. Hay un no sé qué que no me termina de gustar, quizá sea que está demasiado nueva y con demasiado yeso en las paredes. Todo está muy bien hecho, muy arreglado y posiblemente sea ahí donde esté el fallo. Es sorprendente el trabajo de restauración que han hecho los alemanes, pues la catedral fue demolida durante la Revolución Francesa.

    Esto que he escrito es la primera impresión que recibí. Volviendo a mirar las fotos y leyendo algo sobre esta catedra, tengo que modificar lo escrito anteriormente.


                Exteriormente, el ábside central me parece magnífico. Da una sensación de fuerza, de elevación hacia el cielo, magistral. Del interior tengo que reconocer que me rindo ante la elevación y majestuosidad de la nave central; ante la luz y sencillez del altar, y ante el interior del crucero, tan alto, con ese impulso arquitectónico que eleva hacia el cielo.


        Worms tiene para mí muchas resonancias históricas. En realidad es una de esas ciudades que no caben en la historia o que han hecho la historia. En Worms se puso fin a la Querella de las Investiduras en el 1122 entre el papa y el emperador. Lutero fue condenado al destierro en esta ciudad. Y en la Dieta de Worms se llegó a un acuerdo entre el Emperador y los príncipes del Sacro Imperio Romano Germánico. Y aquí comenzó su andadura el mítico dragón de Sigfrido, el del Cantar de los Nibelungos. ¿Qué más se puede pedir?


HEIDELBERG

        Heidelberg está situada en el valle del río Neckar. Es famosa por su centro histórico, con el castillo de Heidelberg y la universidad más antigua del país, por lo que es un importante destino turístico.


     El centro histórico de Heidelberg está bien conservado y consiste principalmente en una gran zona peatonal en donde se encuentran varias iglesias y muchos edificios de estilo barroco. Aquí también se halla el centro de la Universidad de Heidelberg con su biblioteca y la «prisión de estudiantes», al lado de tiendas y bares.


        Puente antiguo. Su nombre es  «puente de Carl Theodor», denominado así en honor al Príncipe Carl Theodor, quien lo construyó antes de 1786.

        El castillo de Heidelberg no sólo es el lugar más destacado de la ciudad, sino la ruina más famosa de Alemania, por el gran impulso que se dio a las ruinas durante la época romántica, durante el romanticismo. La verdad es que nunca pasó nada en este castillo que haya sido determinante en la historia de Alemania.


        El interior de la iglesia de los jesuitas presenta este bello aspecto al atardecer. Se crea un juego de zonas iluminadas y de otras que no lo están, que dan una gran animación a todo el interior, al ir la vista de una zonas a otras. Si tuviese que asociar lo que veo en este momento a algo espiritual, lo asociaría con la pureza de espíritu, con la limpieza del corazón. No sé por qué, pero es así.

        Por la mañana temprano el río está así de bonito, con una especie de neblina que no deja que el sol brille totalmente y da lugar a un paisaje muy iluminado pero en el que no hay sombras ni zonas brillantemente iluminadas. 


SPEYER - ESPIRA

           El emperador alemán Conrado II, comenzó hacia 1030 la edificación de la catedral de ESPIRA o SPEYER, que debía ser la mayor iglesia de la Cristiandad Occidental. Se terminó en 1061 durante el reinado de Enrique IV, nieto de Conrado.


        Es una enorme e imponente iglesia y uno de los más destacados ejemplos de arquitectura románica  existentes en el mundo. Junto con las cercanas catedrales románicas de Maguncia y Worms es una de las llamadas catedrales imperiales. Desde la destrucción de la Abadía de Cluny  durante la Revolución francesa, la catedral de Espira es el edificio románico  en pie más grande del mundo.

        Uno de los puntos más dramáticos de la historia de la catedral tuvo lugar en 1689, cuando los soldados del rey francés Luis XIV la quemaron casi totalmente, destruyendo parte de su estructura y profanando las tumbas de los emperadores alemanes allí enterrados. Los restos de los emperadores se encuentran hoy en la cripta.



        La parte antigua de la ciudad, la que es más interesante desde el punto de vista turístico es bastante pequeña. Además, por desgracia, la guía que utilizo no tiene mapa de la ciudad. Pregunto cuál es la parte antigua y más interesante y un señor me indica muy amablemente lo que debo ver.


        Aquí ya no hay casas de madera, aquí hay otro estilo totalmente diferente. Hay casas del renacimiento y del barroco, aunque no muchas. Todavía queda una torre con su puerta, de la muralla medieval. El resto de la muralla se tiró hace muchos siglos, y ahora les pesa. Esto ocurrió en muchísimas ciudades, que tiraron las murallas y ahora les pesa.

        Entro a ver una antigua iglesia protestante con unos bancos y unas tribunas laterales que solo he visto en iglesias de este culto. La verdad es que la iglesia me gusta y me sorprende a la vez. Me resulta como exótica.


RUTA DE LOS CASTILLOS.

        Voy a recorrer parte de la llamada ruta de los castillos. Enseguida empieza una zona de viñedos y al fondo aparece una cadena montañosa. Llego a un primer pueblecito que ya no sé cual es porque no apunté su nombre y decido tomarme el segundo desayuno. Veo una cafetería pastelería con muy buena pinta y entro. Me atiende una jovencita y le digo que me dé la tarta que ella considere muy buena; la chica me trae un café con un pedazo de tarta de chocolate deliciosa. La muchacha desaparece y viene su ¿madre? Voy a pagarla y le digo lo buena que estaba su tarta. La señora me dice que tengo que probar la de  almendra, que es la especialidad de la casa. Me trajo otro café y la tarta y realmente sí que era deliciosa. Me fui de ese pueblito bien desayunado.


    Y enseguida llego a la zona montañosa y enseguida empiezan a aparecer castillos en las cumbres. Castillos que muchas veces están en ruinas y que otras están conservados, pero ya modificados a lo largo de los siglos para convertirse en viviendas. No hay muchos turistas, y puedo pararme con tranquilidad para observar estos nidos de águilas que formaban una línea defensiva contra las invasiones de algunos de sus vecinos ¿cuáles? No lo sé.

        Quizá el más famoso de estos castillos sea el de El Trifels. Fue fortaleza imperial en los siglos XII y XIII y según la leyenda aquí se conservaba el Santo Grial. En este castillo, el emperador Enrique IV mantuvo prisionero a Ricardo Corazón de León, al que soltó cuando le pagaron un elevado rescate.

        Desde el castillo se ve un amplio panorama de los bosques, pueblos, llanuras y torres defensivas circundantes.


        SAARBRUKEN es una antigua ciudad alemana. En 1783 el príncipe Guillermo de Nassau llamó a la corte al arquitecto Friederich Stengel. Comenzó entones una intensa actividad en la que se construyeron magníficas obras de estilo barroco tardío.


Hay una maravillosa plaza, toda ella llena de edificios barrocos, de un inmaculado color blanco y con una iglesia de piedra en medio. El espectáculo es deslumbrante. Todo me parece bonito, hasta las ventanas y las puertas de las viviendas, que lógicamente son diferentes de unas a otras.

        Y esta iglesia que se encuentra en medio de la plaza es una iglesia protestante, de las pocas que se hicieron desde un principio de estilo barroco. 


        A mi me gusta mucho por la luminosidad, por los juegos de luz y sombra que se crean por todos los sitios. También me gusta por su grandiosidad, creo que por ser blanca y estar  toda llena de luz, parece más grande. Además nunca había visto una iglesia en la que todo es blanco.


        Sigo andando por las calles de esta ciudad y llego a una iglesia católica que hizo el  mismo arquitecto que la que acabo de ver.



         El estilo es muy similar y casi toda ella es blanca. Esta iglesia también me gusta mucho, aunque la veo más lujosa, más ostentosa que la de culto protestante.

Los juegos de luces y sombras también son magníficos.

         Ya estoy muy cerca de la frontera con Francia y por este año me despido de Alemania para irme a Chamonix, a los Alpes franceses. A uno de los lugares más bonitos de la Tierra, y así veo que es más impresionante: si los fiordos noruegos o los Alpes.

Y aquí dejo una foto de mi coche en esta última ciudad alemana. Con él voy a recorrer 20.000 km en este recorrido por Europa y se está portando como un jabato, no me ha dado ni un solo problema.









No hay comentarios:

Publicar un comentario